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domingo, 18 de octubre de 2015

Me emociono al recordarlo...


Familias, estos días he puesto en funcionamiento el rincón del "Cariñograma".
Muchos se preguntarán qué es y otros ya sabrán porque sus hijos y sus hijas se lo han comunicado. 
Pero creo necesario contar esta experiencia y que ustedes la valoren. 

En la clase, en uno de nuestros rincones hemos puesto un panel que contiene sobres y en cada uno de ellos aparece el nombre de cada alumno/a de la clase y también el mío.

Con este cariñograma queremos potenciar la expresión de las emociones y sentimientos hacia todos los miembros de la clase. Por lo tanto, a lo largo de la semana, los chicos/as van poniendo en el sobre que quieran un mensaje positivo, un dibujo, sus buenos deseos e incluso sus consejos. Es un espacio en el que pedimos perdón, felicitamos, aconsejamos, o simplemente damos las gracias por estar... 

Bueno, pues después de una semana en la que hemos puesto mensajes y dibujos a nuestros compañeros, llegó el viernes.

El viernes cada niño/a abrió su sobre y leyó sus mensajes agradeciendo públicamente al compañero/a que lo había mandado. 

Cual sería mi sorpresa  al ver a uno de ellos, que aún no había leído su mensaje, llorar desconsoladamente. Al preguntarle el por qué lloraba nos comunicó que estaba "emocionado".

Este alumno, al leer sus mensajes de felicitación por su trabajo y por ser buen compañero, más lloraba. Y al volver a preguntarle nos dice: "es que a mí nadie me dice estas cosas tan bonitas y por ello me emociono y lloro de felicidad"

  Después de ésto se oye una vocecita al final de la clase que dice: "Seño.... creo que necesita un abracito...y así acabamos, en un gran abrazo de equipo.

Moraleja: familias......expresen más a sus hijos lo bien que lo hacen, cuánto les quieren y lo importante que son.


¡Cuánto me gusta esta profesíon! 
Después de 28 años de docencia aún sigo emocionándome y apasionándome.
 ¡Es que la docencia es un carro llenito de magia!.


 


jueves, 8 de septiembre de 2011

Querido profe:

Leyendo en la red he encontrado esta proposición para los maestros. Yo, como maestra, quiero aceptar este compromiso y compartirlo contigo, ¿y tú?.

QUERIDO MAESTRO:

“Sé que a veces te desespera que pregunte tanto, pero de verdad no lo hago con la intención de exhibir ante los demás que no sabes todo, pues ¿quién sí? La causa de mis preguntas es que estoy ansioso por descubrir, con mis propias palabras, los secretos de la ciencia, el arte y la vida.

Te propongo un trato para que no sientas que pregunto con afán de molestarte: Cuando dude sobre algún tema, no siempre me respondas; mejor enséñame a buscar una respuesta que pueda convertirse en tres preguntas más.

Sé que te molesta que me burle, eche relajo en clase y a veces me haga el chistoso. Sabes, grito porque necesito de una mano que me ponga límites y de otra que me comprenda y enseñe. Hagamos una cosa, mientras más rebelde veas que me comporto, sé más firme y amoroso conmigo, te necesito.

Perdona que bostece en clase y esté escurrido en mi asiento, apático y desinteresado. No te confundas, no es la edad, tampoco que esté entrando en la adolescencia. Es que lo que me enseñas a veces no toca mi realidad, no se apega a lo que vivo a diario, por eso ves que vuelo lejos, soñando otras cosas que quiero hacer de mi vida.

Quisiera pedirte, por ti y por mí, que cuando planees tu clase, pienses en las cosas que vivo y conozco, para que lo que me vas a enseñar, toque mi realidad, con la finalidad de que yo lo utilice para cumplir mis sueños; ¡ah!, eso sí, no me pidas sólo memorizar, mejor pídeme que entienda, para que en algún momento, lo que tú me enseñas, pueda aplicarlo a mi persona y a mi entorno.
Sabes, a veces creo que te incomoda la gran carga y responsabilidad que la sociedad ha puesto en ti. Sucede que nuestros padres creen que tú nos tienes que instruir y educar, suplantando su papel: “si ha de resolverse para bien, es responsabilidad del maestro, lo mismo si se echa a perder”. ¿Qué pesado es a veces, no? Oye, no te responsabilices más de lo que te han dicho que eres responsable y recupera esta vocación sencilla y cariñosa que reconozco cuando te veo: ¡Eres guía y acompañante de mi caminar! Recupérame con tu vocación. Hoy te digo la verdad y no te propongo cosas lejanas que tu sabiduría de guía y profesor, no puedan lograr con éxito profundo en tu vida y en la mía. Ahora no quiero ser un número o un apellido, no quiero ser sólo yo, ni que tú te sientas solo. Mira, seamos dos, profe y alumno, y construyamos un mundo mejor. Por último, sé que no lo digo muy seguido, pero ahora es cuando: Gracias por tu compromiso, gracias por tu entrega, gracias por tu vocación. Gracias por ser mi maestro. Sabes, Yo te quiero recuperar, ¿y tú?”.

Fuente: http://sepiensa.org.mx/contenidos/2006/d_tePropongo/propongo1.htm

domingo, 15 de mayo de 2011

sábado, 19 de febrero de 2011

Momento de reflexión

¡Ojalá llegáramos a ser más conscientes de todo esto!



Gracias a Ángel ( mi hermano pequeño) y a su profe por faciltarme este precioso video lleno de momentos para reflexionar.


martes, 30 de noviembre de 2010

No sólo con los ojos

Uno de mis mayores fans (mi hermano pequeño) me ha recomendado este video. Con él, nos invita a ver las cosas no sólo con los ojos ya que nos perderíamos muchas otras cosas maravillosas. Así que, pongamos en marcha todos nuestros sentidos.

jueves, 1 de abril de 2010

domingo, 21 de marzo de 2010

Por éllos/as...

Hoy, 21 de marzo se celebra el Día del síndrome de Down. Pero ¿ que es este síndrome?

El síndrome de Down es una alteración genética producida por la presencia de un cromosoma extra (o una parte de él) en la pareja cromosómica 21, de tal forma que las células de estas personas tienen tres cromosomas en dicho par (de ahí el nombre de trisomía 21), cuando lo habitual es que sólo existan dos.

Este error congénito se produce de forma espontánea, sin que exista una justificación aparente sobre la que poder actuar para impedirlo. No hay que buscar culpables.


Pero lo que sí es cierto es que entre todos/as podemos cambiar de actitud y eliminar prejuicios para que los niños y adultos con síndrome de Down puedan tener una vida mejor.


Para más información: http://www.sindromedown.net/index.php?idMenu=6&idIdioma=1

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Debemos estar atentos...

Trabajando en clase, con mi grupo de alumnos/as, he observado que muchos de ellos "chatean" y muchos familias desconocen con quién. Por ello, sería bueno que todos/as, familias y profesorado, estuviéramos "muy atentos" con lo que sucede a nuestro alrededor.

He leído un documento y he sacado este extracto que me parece importante compartir con todos/as

Actualmente los chat forman parte de la vida de nuestros hijos y alumnos; muchos niños manejan Intenet antes de empezar a leer.
Las salas de chat están repletas de "amigos" desconocidos que pueden conversar largas horas con los menores hasta conseguir obtener datos importantes como la edad, el sexo, la dirección e incluso el colegio al que acuden.
Muchos niños, preadolescentes y adolescentes se conectan a diario a la red para chatear y en la mayoría de las ocasiones los adultos no están presentes. Muchas veces los padres desconocen el "apodo" que sus hijos emplean para conectarse.
Los niños de hoy son muy hábiles con los ordenadores, han nacido con ellos, pero no reflexionan sobre los peligros, por eso los adultos deben controlar y conocer estas nuevas tecnologías.

Los engaños de chatear con desconocidos puede poner en peligro a los niños/as, por lo que el adulto siempre debe estar alerta.

RECOMEDACIONES
1.- El adulto debe estar atento al uso del ordenador que hace su hijo/a.
2.- El ordenador no es una niñera que entretiene a los niños/as
3.- El ordenador debe estar en un lugar visible de la casa, nunca en la habitación de los niños/as.
4.- No dejar que el niño cierre la puerta cuando chatea o navega por la red.
5.- Utilizar herramientas y programas que bloqueen el acceso a determinadas páginas.
6.- Programar las páginas en las que los niños pueden entrar.
7.- Establecer horarios: días y horas para chatear.
8.- Los chat deberán corresponder a la edad de los niños, conocer con quien hablan y sobre lo que hablan.
9.- No dejar jamás datos personales.
10. Explicar a los niños los peligros de las "citas a ciegas".

Fuente: Revista Maestra Infantil.
Artículo de Ana Rosa y Menchu Cuesta.


Además, en estos últimos días, me ha llegado un chiste relacionado pero que oculta una gran verdad. Trata del tiempo que los críos le dedican a estos medios empezando por la televisión, ordenador, videojuejos, teléfonos móviles.....

Anoche mi mamá y yo estábamos sentados en la sala hablando de las muchas cosas de la vida, entre otras, hablamos del tema de vivir y morir.
Le dije: "mamá, nunca me dejes vivir en estado vegetativo, dependiendo de máquinas y líquidos de una botella. Si me ves en ese estado, desenchufa los artefactos que me mantienen vivo, prefiero morir.

Entonces, mi mamá se levantó con una cara de admiración... Y me desenchufó el televisor, el DVD, el cable, Internet, el PC, el MP3/4, la Play2, la PSP, la Wii, el telefóno fijo, el móvil...

¡¡¡CASI ME MUERO!!!

sábado, 26 de septiembre de 2009

Para reflexionar

Esta carta circula cada año, y cada año intento transmitirlo a las familias. Hoy lo cuelgo, con el permiso de su autor, para compartirlo y que sirva de reflexión para todos/as.

"CARTA DE UN HIJO A TODOS LOS PADRES DEL MUNDO"
  • No me grites. Te respeto menos cuando lo haces. Y me enseñas a gritar a mí también y yo no quiero hacerlo.
  • Trátame con amabilidad y cordialidad igual que a tus amigos. Que seamos familia, no significa que no podamos ser amigos.
  • Si hago algo malo, no me preguntes por qué lo hice. A veces, ni yo mismo lo sé.
  • No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por ti (aunque sea para sacarte de un apuro). Haces que pierda la fe en lo que dices y me siento mal.
  • Cuando te equivoques en algo, admítelo. Mejorará mi opinión de ti y me enseñarás a admitir también mis errores.
  • No me compares con nadie, especialmente con mis hermanos. Si me haces parecer mejor que los demás, alguien va a sufrir (y si me haces parecer peor, seré yo quién sufra).
  • Déjame valerme por mí mismo. Si tú lo haces todo por mí, yo no podré aprender.
  • No me des siempre órdenes. Si en vez de ordenarme hacer algo, me lo pidieras, lo haría más rápido y más a gusto.
  • No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer. Decide y mantén esa posición.
  • Cumple las promesas, buenas o malas. Si me prometes un premio, dámelo, pero también si es un castigo.
  • Trata de comprenderme y ayudarme. Cuando te cuente un problema no me digas: "eso no tiene importancia..." porque para mí sí la tiene.
  • No me digas que haga algo que tú no haces. Yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas, aunque no me lo digas. Pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.
  • No me des todo lo que te pido. A veces, sólo pido para ver cuánto puedo recibir.
  • Quiéreme y dímelo. A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo.
(Autor: Anónimo)

miércoles, 8 de julio de 2009

Los cuidados de los más pequeños

Llega el verano y con el debemos extremar las precauciones, la prevención no se va de vacaciones.

El sol, sigue siendo un elemento beneficioso pero también puede ser muy peligroso. La piel de los más pequeños puede sufrir daños muy graves y para que esto no ocurra te propongo seguir los siguientes consejos:


  • No es recomendable llevar a los bebés menores de seis meses a la playa.
  • Mantener a los bebés y a los niños perfectamente hidratados para evitar los golpes de calor.
  • Usar gorros, camisetas y gafas de sol.
  • Beber mucha agua y zumos.
  • No exponerse en las horas de máxima intensidad solar.
  • La exposición al sol ha de hacerse poco a poco.
  • SIEMPRE utilizar cremas con un factor de protección elevado aún estando moreno.
  • Hidratar la piel después de tomar el sol.
Para más información, consulta esta página:
http://www.cdc.gov/spanish/cancer/skin/chooseyourcover/guide.htm

domingo, 15 de febrero de 2009

Para pensar...

Buscando nuevas actividades para trabajar con mis chicos de quinto nivel encontré este precioso texto que quiero compartir con todas las familias que nos visitan, especialmente con las familias de mi centro, con los padres y las madres de mis chicos.
Nosotros/as, los adultos, seguimos aprendiendo
.

¿Cuándo aprendemos a vivir?

Hoy en la noche, dejemos nuestro trabajo de lado y contémosle a los chicos alguna historia nuestra para que la lleven siempre con ellos. Hay un período cuando los padres quedan huérfanos de sus hijos. Es que los niños crecen independientes de nosotros, como árboles murmurantes y pájaros imprudentes. Crecen sin pedir permiso a la vida. Crecen con una estridencia alegre y, a veces, con alardeada arrogancia. Pero no crecen todos los días, de igual manera, crecen de repente.

Un día se sientan cerca tuyo en la terraza y te dicen una frase con tal naturalidad que sientes que no puedes ponerle más pañales a aquella “criatura”. ¿Dónde fue que anduvo creciendo aquella insignificancia que no percibiste?
¿Dónde quedaron la placita de jugar en la arena, las fiestitas de cumpleaños con payasos, los juguetes preferidos? El niño crece en un ritual de obediencia orgánica y desobediencia civil. Ahora estás allí, en la puerta de la discoteca, esperando que él o ella no solo crezca, sino que aparezca. Allí están muchos padres al volante, esperando que salgan zumbando sobre patines y cabellos largos y sueltos. Allí están nuestros hijos, entre hamburguesas y gaseosas en las esquinas, con el uniforme de su generación, e incómodas mochilas de moda en los hombros. Allí estamos, con los cabellos casi emblanquecidos. Esos son los hijos que conseguimos generar y amar a pesar de los golpes de los vientos, de las cosechas, de las noticias y de la dictadura de las horas.

Ellos crecieron medio amaestrados, observando y aprendiendo con nuestros errores y aciertos.
Principalmente con los errores que esperamos que no repitan. Hay un período en que los padres van quedando un poco huérfanos de los propios hijos..., ya no los buscaremos más de las puertas de las discotecas y de las fiestas. Pasó el tiempo del fútbol, el hockey, el inglés, la natación y el karate. Salieron del asiento de atrás y pasaron al volante de sus propias vidas. Deberíamos haber ido más junto a su cama al anochecer, para escuchar su alma respirando conversaciones y confidencias entre las sábanas de la infancia y los adolescentes cubrecamas de aquellas piezas llenas de calcomanías, posters, agendas coloridas y discos ensordecedores. No los llevamos suficientemente al cine, a los juegos, no les dimos suficientes hamburguesas y bebidas, no les compramos todos los helados y ropas que nos hubiera gustado comprarles.

Ellos crecieron, sin que agotásemos con ellos todo nuestro afecto. Al principio fueron al campo o fueron a la playa entre discusiones, galletitas, congestionamiento, navidades, pascuas, piscinas y amigos. Sí que había peleas dentro del auto, la pelea por la ventana, los pedidos de chicles y reclamos sin fin. Después llego él tiempo en que viajar con los padres comenzó a ser un esfuerzo, un sufrimiento, pues era imposible dejar el grupo de amigos y primeros enamorados. Los padres quedaban exiliados de los hijos. “Tenían la soledad que siempre desearon", pero de repente, morían de nostalgia de nostalgia de aquellas “pestes”. Llega el momento en que solo nos resta quedar mirando desde lejos, torciendo y rezando mucho (en ese tiempo, si nos habíamos olvidado, recordamos como rezar) para que escojan bien en la búsqueda de la felicidad, y que la conquisten del modo más completo posible.

El secreto es esperar...
En cualquier momento nos pueden dar nietos. El nieto es la hora del cariño ocioso y picardía no ejercida en los propios hijos, y que no puede morir con nosotros.
Por eso, los abuelos son tan desmesurados y distribuyen tan incontrolable cariño. Los nietos son la última oportunidad de reeditar nuestro afecto. Por eso es necesario hacer algunas cosas adicionales... ¡ANTES DE QUE ELLOS CREZCAN!

Así es la gente sólo aprende a ser hijo después que somos padres, sólo aprendemos a ser padres después que somos abuelos. En fin, sólo aprendemos a vivir después que ya hemos vivido.

Fuente: http://www.elixiresparaelalma.com.ar/hijos/cuando-aprendemos-a-vivir.htm
Marcos de fotos. Blue Abstract